Algunas situaciones comunes por las que las parejas deciden acudir a terapia incluyen:
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Problemas de comunicación o discusiones frecuentes
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Crisis por infidelidad, celos o desconfianza
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Dificultades en la intimidad o conexión emocional
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Transiciones importantes (matrimonio, convivencia, hijos, separación)
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Sensación de distancia, rutina o falta de apoyo
A través del acompañamiento terapéutico, la pareja podrá trabajar en conjunto para comprender los conflictos, aprender a gestionarlos de forma más sana y tomar decisiones conscientes sobre el rumbo de la relación.