Ir al psicólogo no es solo para “casos graves” o cuando ya no puedes más. A veces, basta con sentir que algo no va bien o que te cuesta gestionar ciertas situaciones para plantearte pedir ayuda.
Algunas señales que pueden indicar que es un buen momento para consultar:
-
Te sientes triste, ansioso/a o irritable la mayor parte del tiempo.
-
Hay problemas o situaciones que se repiten y no sabes cómo afrontarlas.
-
Te sientes bloqueado/a o con poca motivación.
-
Has vivido una pérdida, ruptura o cambio importante y te cuesta adaptarte.
-
Quieres conocerte mejor y trabajar en tu desarrollo personal.